La Cruz Roja cumple 150 años
El cuartel central del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) en Ginebra está ubicado directamente frente a la central europea de las Naciones Unidas. Pero la cercanía entre ambas no es sólo geográfica, sino que sus actividades están estrechamente vinculadas.
Desde la Batalla de Solferino, hace 150 años, que marcó la hora del nacimiento del movimiento de la Cruz Roja, sus tareas han ido en aumento. Ambas organizaciones velan por quienes necesitan ayuda y protección, un área en la que una y otra vez los derechos humanos se ubican en el centro del escenario y ambas instituciones se erigen como sus guardianes, reseñó DPA.
"Las reglamentaciones en conflictos armados no internacionales son insuficientes en materia de derechos humanos", explicó el director del CICR, Jakob Kellenberger. "Uno de los mayores desafíos es mejorar el acceso a las personas en zonas de conflicto", añadió.
Kellenberger, quien desde el año 2000 preside una organización con casi 100.000 colaboradores, en su mayoría voluntarios, considera que la supervisión y la observación de los derechos humanos es una de las principales misiones de la organización a la que pertenece.
Cada vez con más frecuencia el gremio, que hasta ahora mantenía una posición silenciosa, apuesta a la opinión pública. "Hay claras ventajas cuando se juzga públicamente la violación de derechos humanos", explicó Kellenberger.
Esta organización fue suficientemente reconocida, entre otros con tres premios Nobel. Recientemente le fue entregado el premio Generación 2009 (Prix des Générations) de la Asociación Demográfica Mundial (WDA, por sus siglas en inglés). El CICR fue reconocido por su "constante compromiso e inquebrantable perseverancia en un mundo en cambio constante, marcado y redefinido por cada nueva generación".
Fuente: eluniversal.com